/ Imágenes: freepik.com – Artículo basado en una publicación de https://salud.nih.gov/
Las relaciones sociales inician desde temprana edad y en casa; padres, hermanos, abuelos y en general el circulo primario familiar empieza a determinar la forma cómo interactuamos en sociedad.
Nuestra red social está sostenida desde diferentes puntos: escuela, trabajo, amigos, familia, y sin importar qué tan amplio sea el círculo de personas que la conforman, es importante mantenerla activa y sana.
Activa es mantener el vínculo y la disposición de estar para los demás y sana es saber administrarla para que nos sintamos valorados, que aportamos y que recibimos, y que no se convierte en un factor de estrés gracias a nuestra actitud positiva.
El hogar es un ambiente en el que tras varios años de convivencia y conocimiento entre sus miembros, se desarrollan valores de amor y unión familiar, así como de respeto al espacio de cada uno. Esto se logra mediante la adopción de actitudes de armonía, cooperación, tolerancia y honestidad.
En el devenir diario de casa, se pueden presentar infinidad de momentos de desacuerdo, discordia y malhumor que si se saben llevar pueden impactar positivamente en el crecimiento familiar. De modo contrario, mal resueltos pueden generar quiebres temporales o definitivos que afectarían toda la familia e indudablemente pueden desembocar en quebrantos de salud.
Y en ese transcurrir familiar, hay algunas situaciones sensibles que podemos resaltar. tales como los vínculos con los infantes, con los hijos en edad adolescente y con los adultos mayores. Y tener desde antes presentes algunas recomendaciones para su manejo, puede hacer la diferencia, cuidando así la salud familiar mental y física.
Ten siempre presente que la forma en la que tu hijo convive en el seno familiar es fundamental para determinar el tipo de relaciones en las que se involucra, así como las decisiones que toma en otros ambientes sociales.
Fortalecer la relación con los hijos
Criar niños es gratificante y desafiante. Ser sensible, receptivo, constante y disponible para sus hijos puede ayudarlo a usted a construir relaciones positivas y saludables con ellos. Los vínculos emocionales fuertes que se forman ayudan a los niños a aprender a cómo manejar sus propios sentimientos y comportamientos y desarrollar la confianza en sí mismos. Los niños con fuertes conexiones con sus cuidadores tienen más probabilidades de enfrentar los desafíos de la vida.
- Observe cuando los niños muestren buen comportamiento y hágales elogios específicos.
- Ofrezca a los niños responsabilidades y labores significativas en el hogar y un elogio positivo posterior, evitando en la medida de lo posible dar retribuciones tangibles como juguetes o dinero a cambio.
- Ayúdelos a mejorar sus habilidades paso a paso.
- Use palabras, tonos y gestos amables al dar instrucciones o hacer solicitudes.
- Pase tiempo todos los días en una interacción cálida, positiva y amorosa con sus hijos. Busque oportunidades para pasar el tiempo en familia, como tomar caminatas después de cenar o leer libros juntos.
Cinco secretos de oro para mantener la sana convivencia en familia:
Favorecer la comunicación.
Respetar el tiempo de los demás.
Tolerar, con guianza, la diferencia en gustos.
Mantener el orden, físico y social.
Pasar tiempo en familia
Tenga en cuenta, como padre
- Busque oportunidades para pasar el tiempo en familia, como tomar caminatas después de cenar o leer libros juntos.
- Haga una lluvia de ideas compartida sobre soluciones a problemas en el hogar o la escuela.
- Esté abierto y disponible para recibir consejos y apoyo, sobre todo para los adolescentes.
- Establezca límites para usted mismo para el uso de dispositivos móviles y otras distracciones para dedicar mejor tiempo hacia ellos. Por ejemplo, revise su teléfono después de que su hijo se acueste.
- Pregunte sobre las preocupaciones, inquietudes, metas e ideas de su hijo.
- Participe en las actividades que le gustan a su hijo. Ayude y asista a sus eventos, juegos, actividades y actuaciones.
Recuerde que estos son algunos consejos que de forma prudente y humilde me atrevo a compartir desde mi perspectiva de médico cardiólogo. Mi interés no es otro que propender por la buena salud cardiológica y esta depende de muchos factores: alimenticios, genéticos y comportamentales. En estos últimos incluyo la interacción social, y mi propósito es ayudar a reducir situaciones de estrés mediante la generación de conciencia en cada uno. No pretendo reemplazar ni ser un guía en la psicología familiar.
Si usted está viviendo alguna situación familiar que requiera apoyo psicológico debe comunicarse inmediatamente con profesionales que le brinden guía y apoyo.

